Oremos en acción de gracias por la vida de nuestro hermano, el P. Benjamín Crespo, fallecido el 10 de febrero de 2026 en la Enfermería Jesuita de Fátima, en Lima, a los 77 años de edad, con 59 años en la Compañía, 48 de ordenación sacerdotal y 43 de Últimos Votos.

Benja, como lo llamábamos cariñosamente, nació el 28 de enero de 1949 en Lima. Hijo de Carlos y Victoria, fue el cuarto de cinco hermanos. Realizó sus estudios escolares en el Colegio de la Inmaculada (promoción Cristo Rey 1965), donde conoció a los jesuitas y comenzó a gestarse en él el deseo de seguir a Jesucristo en la Compañía.

El 24 de marzo de 1966, a los 17 años de edad, ingresó al Noviciado de la Compañía de Jesús en Huachipa, Lima. Posteriormente pasó al Juniorado, también en Huachipa, donde estudió Humanidades (1968-1969). Realizó estudios de Filosofía en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima (1970-1971). Su etapa de Magisterio la vivió primero en Chachapoyas (1972), como profesor de religión, y luego en el Colegio San José de Arequipa (1973), como profesor y espiritual.

Entre 1974 y 1977 estudió Teología en la Universidad Iberoamericana de México. Fue ordenado sacerdote el 18 de junio de 1977, en Lima, por Mons. Manuel Prado SJ. Concluyó su formación en 1982, realizando la Tercera Probación en Quebec, Canadá, bajo la orientación del P. Gilles Cusson SJ, y el 15 de agosto de ese mismo año profesó sus Últimos Votos en Lima.

La vida apostólica de Benjamín fue particularmente fructífera y diversa, marcada por el servicio a la Provincia y a la Iglesia desde tareas de gobierno, formación y acompañamiento espiritual. A lo largo de su vida fue Socio del Provincial en varias oportunidades, formador de jesuitas y del clero diocesano, Secretario para América Latina en la Curia General y Vicepostulador de las Causas de Beatificación del P. Francisco del Castillo SJ y del P. Alonso de Barzana SJ.

Concluida su formación, inició un prolongado y generoso servicio a la Provincia, especialmente en tareas de gobierno y acompañamiento. Entre 1982 y 1983 fue Ayudante del Maestro de Novicios. En 1984 sirvió como Socio del Provincial, P. Ramón García Hernández-Ros SJ, y administrador de la Parroquia Nuestra Señora de los Desamparados en Breña, Lima. En 1985 fue destinado al Colegio de la Inmaculada como Coordinador de Pastoral y espiritual de los estudiantes.

De 1986 a 1989 se desempeñó como Socio del Provincial, P. Adolfo Franco SJ. A mediados de 1989 fue destinado a Ayacucho, donde permaneció hasta fines de 1991 como Superior de comunidad y desarrolló diversos ministerios pastorales en una etapa particularmente desafiante para esa región. En 1992 regresó a Lima como Socio del Provincial, P. Carlos Cardó SJ, y asumió también el servicio de espiritual de los jesuitas en formación.

En 1996 fue destinado al Vicariato Apostólico de Jaén, donde sirvió hasta 2002 como Rector del Seminario San Luis Gonzaga, Superior de la comunidad jesuita y Vicario general, aportando su experiencia a la formación del clero local.

Entre 2002 y 2003 volvió a ser Socio del Provincial, P. Ernesto Cavassa SJ. De 2004 a 2006 regresó a Ayacucho como Superior de comunidad, acompañando la vida pastoral desde el Templo de la Compañía de Jesús, el Centro Loyola y el colegio Fe y Alegría 50.

De 2007 a 2009 fue Superior de la comunidad de la Inmaculada, en Lima, donde ejerció también como director pastoral y espiritual del colegio, además de asesorar a ASIA Inmaculada, fortaleciendo el vínculo con los antiguos alumnos.

Entre 2010 y 2015 fue destinado a la Curia General en Roma, como Secretario regional para América Latina meridional y septentrional, colaborando estrechamente con los Asistentes y manteniendo una comunicación cercana con las Provincias.

De 2015 a 2017 sirvió como párroco de la Parroquia El Sagrario y rector del Templo de la Compañía en Cusco. Posteriormente, entre 2018 y 2022, fue vicario parroquial en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, en Lima, mientras se dedicaba concienzudamente como Vicepostulador de las causas de beatificación de los PP. Francisco del Castillo y Alonso de Barzana.

Entre 2022 y 2024 volvió a Roma como colaborador del Postulador General, continuando su servicio como Vicepostulador de ambas causas. Finalmente, en 2024 y 2025, colaboró en la Parroquia San Pedro, en Lima, manteniendo su dedicación y compromiso con las causas de beatificación hasta que el debilitamiento de su salud lo llevó a la Enfermería Jesuita.

Benja fue un devoto del P. Pedro Arrupe, a quien conoció personalmente y cuya figura marcó profundamente su vida sacerdotal. No solo cultivó personalmente esa devoción, sino que la difundió entre familiares y amigos, convencido de que el testimonio del P. Arrupe es luz para la Iglesia y la Compañía de hoy. Se caracterizó también por mantener una comunicación constante con muchas personas, compartiendo noticias de la Iglesia y de la Compañía, fortaleciendo vínculos y haciendo sentir cercanía. Ese cuidado por las relaciones, sostenido a lo largo de los años, fue una expresión concreta de vivir la amistad en el Señor.

Damos gracias a Dios por su vida entregada, por su fidelidad discreta y constante, y por el testimonio de un jesuita que buscó siempre servir con amor a la Iglesia y a la Compañía.

Confiamos su vida al Señor, a quien sirvió con fidelidad durante casi seis décadas en la Compañía de Jesús.

La Misa de funeral se celebró el 11 de febrero a las 12:00 en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, Lima.