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Monseñor José María Izuzquiza Herranz nació en España el 22 de noviembre de 1925, el noveno de los doce hijos del Ingeniero León Izuzquiza y de la Sra. Pilar Herranz.

Después de terminar sus estudios de secundaria en el colegio de la Inmaculada y San Pedro Claver de la Compañía de Jesús en Madrid, ingresó en el noviciado Jesuítico de Aranjuez el 29 de septiembre de 1943.

En 1945 inició sus estudios de Humanidades Clásicas. Terminados estos, pasó al filosofado jesuita de Chamartín de la Rosa en Madrid en donde se licenció en Filosofía.

En 1951 fue destinado por sus superiores al Perú y comenzó a enseñar Física en el Colegio de la Inmaculada de Lima bajo la dirección del Amauta P. Felipe Mac Gregor, S.J.

Cumplidos sus tres años de magisterio realizó los estudios de Teología, primero en España y luego en Inglaterra, en donde se ordenó sacerdote el 31 de Julio de 1958.

Durante un año se dedicó a estudios de Pastoral en Cleveland, Ohio, pasando en seguida a la Universidad de Detroit, en la que permaneció cuatro años hasta obtener el Master en Física.

Cuando regresó al Perú enseñó por unos meses en el Colegio de la Inmaculada de Lima y en seguida fue nombrado Catedrático de Física de la Universidad Nacional de Ingeniería de Lima, cargo que simultaneó con el de Superior y Párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima en Miraflores, Lima.

Posteriormente fue destinado a Urcos, Cusco, donde fue Párroco y al mismo tiempo catedrático de la Universidad de San Antonio Abad, hasta que fue llamado por el padre Ignacio Muguiro S.J., entonces Provincial de los Jesuitas del Perú, para que lo asistiera como socio.

Después fue destinado al Vicariato Apostólico de Jaén, donde fue Párroco de San Ignacio y superior de la comunidad. Tuvo el cargo de Director de la Escuela Parroquial por dos años hasta que esta fue entregada al Ministerio de Educación. Fundó el Movimiento de Catequistas en la Provincia de San Ignacio.

Después pasó a Jaén, como Pro-Vicario, al ser destinado Mons. Antonio Hornedo SZJ por la Santa Sede a la diócesis de Chachapoyas. Cuando Mons. Augusto Vargas tomó posesión del Vicariato, lo nombró Vicario General y Director del Centro de Dirigentes Cristianos, cargo en el que permaneció hasta ser nombrado por el Papa Juan Pablo II Administrador del Vicariato Apostólico de San Francisco Javier.

En el año 1987 fue ordenado Obispo del Vicariato. Por más de 16 años, y 30 años de fecunda presencia en el Vicariato, fortaleció y extendió el Movimiento de Catequistas campesinos procurando que todos los caseríos, aun los más alejados, contaran con agentes pastorales que configuren la comunidad.

Defendió con firmeza los bosques de San Ignacio comprometiéndose en la defensa de los campesinos injustamente encarcelados, luchó siempre contra los abusos a los más débiles: levas de los jóvenes, injusticias de las autoridades, derechos de la mujer, libertad de la Iglesia. Por todo ello recibió el Premio Nacional de Derechos Humanos.

Fue Obispo hasta el 21 de Noviembre del 2001, que pasó a residir en la Casa y Parroquia San Pedro, Santuario Arquidiocesano del Sagrado Corazón en Lima, donde se dedicó a la atención pastoral por el Sacramento de la Reconciliación. Disminuidas sus fuerzas físicas, pidió al Superior Provincial de los Jesuitas ser atendido en la Enfermería de la Comunidad de Fátima, en Miraflores, donde falleció el Martes de Pascua, 26 de abril de 2011.